Desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, el país enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes. Millones de personas han sido desplazadas, infraestructuras críticas han sido destruidas y el acceso a servicios básicos como la electricidad y la atención médica se ha visto gravemente afectado.
En este contexto de guerra, y gracias al apoyo del Ayuntamiento de Madrid en colaboración con la ONG Rescate, se puso en marcha una serie de iniciativas esenciales para aliviar el sufrimiento de la población. Entre ellas, la construcción de una Casa Modular destinada a familias desplazadas, ofreciendo un refugio seguro a quienes han perdido sus hogares.
Además, se dotaron hospitales con generadores eléctricos, garantizando el suministro de energía en medio de los constantes cortes provocados por los bombardeos. También se distribuyeron medicamentos esenciales y se cubrieron gastos de alquiler para personas en situación de vulnerabilidad.
Otra acción clave fue la reparación de vehículos y la compra de uno nuevo para mejorar la asistencia médica en las zonas más afectadas por la guerra. Asimismo, reconociendo el impacto psicológico del conflicto, se llevó a cabo una capacitación en psicología del trauma para 40 psicólogos ucranianos, beneficiando a más de 600 personas que han sufrido las consecuencias emocionales de la guerra.
En un escenario de destrucción y dolor, estas acciones representan un rayo de esperanza, reafirmando el compromiso con el pueblo ucraniano y su proceso de recuperación.

